Finalmente el día jueves 13, la Cámara de Senadores dio sanción al proyecto de adhesión de Catamarca a la Ley Nacional N° 26.150 que establece el “Programa de Educación Sexual Integral” tanto en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada en todo el territorio provincial.

El proyecto aprobado establece que todos los estudiantes tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada, con la creación del Programa Nacional de Educación Sexual Integral.

Su cumplimiento busca fortalecer las capacidades de los propios niños, niñas y adolescentes para asumir una vida plena, tal como lo recomienda el Comité de los Derechos del Niño en lo que refiere a la inclusión de contenidos de educación sexual, de prevención de VIH Sida y de salud reproductiva en los programas escolares.

Recordemos que fue la Diputada Adriana Díaz quien presento en el mes de julio  el referido proyecto de adhesión a la Ley 26150 de Educación Sexual Integral (ESI), que fue promulgada hace 12 años  y Catamarca aún no había adherido.

Destacamos los principales argumentos de la legisladora en aquella presentación:

“Innumerables obstáculos, han impedido –y siguen impidiendo- que esta Ley se aplique efectivamente en los sistemas educativos de nuestra provincia y de gran parte de nuestro país. En nuestra provincia, la legislatura no ha conseguido promulgar una adhesión a pesar de los proyectos presentados por dos diputados en 2012 y por el actual Ministro de Salud,  Ramón Figueroa Castellanos en el 2014, cuando era Senador”, señaló.

“La Ley N° 26.150, establece como propósito primordial la responsabilidad del Estado de hacer válido el  derecho de niños, niñas y jóvenes a recibir Educación Sexual Integral en todos los establecimientos educativos públicos de gestión estatal y privada. La aprobación de esta ley retoma compromisos asumidos en el plano nacional e internacional. No constituye un hecho aislado, sino que expresa y condensa un conjunto de leyes, normas y compromisos internacionales y nacionales que Argentina posee y promueven el campo de los derechos humanos”, explico.

“En el mismo sentido, la educación sexual constituye una oportunidad para que la escuela, en articulación con otros actores, fortalezca la búsqueda de respuestas eficaces a situaciones de vulneración de derechos como lo son la violencia, el abuso y el maltrato hacia niños, niñas y adolescentes, e implemente medidas de protección y reparación para atender a estos problemas, según lo establecido en la Convención sobre los Derechos del Niño”.

“La ESI –Educación Sexual Integral-, es un espacio sistemático de enseñanza aprendizaje que promueve saberes y habilidades para la toma de decisiones conscientes y críticas en relación con el cuidado del propio cuerpo, las relaciones interpersonales, el ejercicio de la sexualidad y los derechos. Los contenidos son abordados desde las distintas áreas y disciplinas e incluye situaciones de la vida cotidiana presente en las aulas y en nuestras escuelas. También responde a las etapas evolutivas de la infancia y la adolescencia, a la vez que promueve el trabajo articulado con los efectores de salud, las organizaciones sociales y las familias”, concluyo.