Poner en riesgo la integridad física y psicológica parece estar de moda entre los más jóvenes. Es así que el nuevo juego el “abecedario del diablo” asecha una vez mas en la sociedad. Tal juego consiste en que las víctimas deberán recitar cada letra del abecedario, de la “a” a la “z”, y pronunciar un término que empiece por cada una de ellas mientras otro participante le pellizca o le rasca en el dorso de las manos, cada vez con mayor intensidad, cuanto más tarde la persona en responder, más fuerte frotarán la piel por cada palabra que diga. En ciertas ocasiones también se pueden utilizar objetos potencialmente lesivos, como cúter o tijeras. La misma puede tener grave consecuencias en su salud; aunque no termina en suicidio como lo es el desafío de La Ballena Azul.

La alarma por la llegada de esta macabra práctica comenzó en Asturias, España, cuando un niño de 8 años le confesó a su madre que las heridas que tenía en sus manos se las había hecho «jugando al abecedario», este es un caso que reveló la Asociación Contra el Acoso Escolar de Asturias quien aclara que las víctimas accederían a jugar para poder entrar a formar parte de un club. Es que la motivación por ser el más fuerte y por demostrar una extrema entereza provoca que se mantengan este tipo de conductas tan dañinas. Los dificultades emocionales que subyacen a esta problemática son numerosas, tales como bullying, búsqueda de aceptación e integración en el grupo de iguales, sentimiento de pertenencia, baja autoestima, familias con patrones estructurales permisivos o autoritarios y alteraciones de la personalidad.

Por último, recordemos que este tipo de juegos se han practicado desde hace algún tiempo atrás por jóvenes de nuestra ciudad, si bien no bajo el mismo nombre del ya relatado juego, pero si camuflado bajo otros nombres que inocentemente tenían el mismo objetivo, infringirse daño a sí mismo. Por lo que es necesario disuadir a la juventud sobre este tipo de prácticas dañinas y perniciosas. Sin afán de generar alarma, es importante que padres, docentes y familiares detecten a tiempo los posibles indicios de este macabro juego para poder identificar las causas de su iniciación y actuar lo más pronto posible.