Hay personas que con tan solo conocerlas te cambian la vida y dejan sus huellas en ella. Así era él. Siempre con su simpatía y su manera tan educada de saludar a los demás, transmitía confianza y esas ganas de seguir charlando. No tenía problema en dialogar y debatir de cualquier tema, pero siempre de manera correcta y otra vez, educadamente; valor que lo aprendió de su familia.

La camiseta de Boca Juniors, uno de sus grandes amores, infaltable. La llevaba puesta desde que nació. Siempre que se le presentaba la oportunidad de ir a la cancha a ver a su equipo favorito no lo dudaba ni un segundo, era una oportunidad única. Ni hablar de los partidos que se transmitían por la televisión; más tarde, cuando se privatizó el futbol, lo veía por internet. ¿Si eso no es amor, entonces qué es? Así era Agustín, apasionado de todo lo que amaba.

Cuentan, quienes tuvieron el lujo de compartir momentos desde la infancia con él, que era un niño curioso. Con su simpatía se ganó muchos amigos que hasta el día de hoy lo aprecian y recuerdan anécdotas juntos desde pequeños. Cuenta Guada, una de sus mejores amigas: “En el colegio era una persona que como todos, tenía sus días pero la mayoría de ellos llegaba alegre, había otros en los que llegaba casi dormido con el pelo y con la cara todavía mojada riéndose de esa situación. Me acuerdo del último año, teníamos una sola mesa grupal en donde estaban Agus, Ani, Lio, Kyo y yo, siempre conversábamos de todo. Siempre fue súper generoso, cuando él te invitaba a hacer algo y si uno le decía que no tenia plata el te preguntaba “¿acaso yo te pedí plata?” Y no dudaba en pagarte algo para comer y eso jamás te sacaba en cara. Amaba las películas de terror, sobre todo los casos de los Warren, por eso cuando se estrenaba la ultima corríamos al cine a verla, era como una tradición. Pero siempre voy a recalcar que fue muy generoso, jamás te negaba nada, eso nadie lo puede discutir y siempre te alentaba a seguir. Nunca lo escuche desearle el mal a nadie a pesar de que hubo personas que se portaron mal con él; solo renegaba un rato y si a los días le pedían ayuda con algo iba y lo hacía mudo, se olvidaba de lo malo que le hicieron, no era rencoroso”.

Terminada la secundaria tomó rumbo hacia otro destino a donde iba en busca de sus sueños. Comenzó sus estudios universitarios en la provincia vecina de Tucumán, en la UNSTA, donde optó seguir con la carrera de Locutor Nacional, donde fue alumno destacado y reconocido por esta casa de estudios. Tenía muchos compañeros, que en seguida se convirtieron en grandes amigos. Uno de sus docentes de la materia Radio I lo recordó escribiendo: “Agustín supo venir más temprano, o quedarse un rato mas a que conversáramos”. También recordó el ultimo día que se encontraron y expresó: “La última vez que nos vimos fue el pasado 5 de Julio en la presentación de la Fiesta Internacional del Poncho, aquí en Tucumán […] Lo vi tan aplomado, haciendo su trabajo de cobertura con solvencia, que me produjo una intima alegría”.

La radio comenzó como un hobbie; al pasar el tiempo se dio cuenta de que era lo que realmente le gustaba y a lo que se quería dedicar. No obstante, quienes lo conocían lo alentaban a seguir y siempre recibía elogios, y si, era sin dudas uno de los mejores locutores de los valles, supo persuadir a la gente y así es como se ganó muchos oyentes. Realmente era increíble en su desempeño como conductor y obviamente, como productor; sabía cómo llevar adelante un programa. Al darse cuenta que tenía talento, decidió hacer valer su trabajo bien merecido.

En el verano 2017 se traslado a la pantalla conduciendo el noticiero más visto de su Santa María; hizo un buen trabajo y fue valorado por ello. Se ganó la confianza de quienes apostaban por él y lo convocaban para trabajar simplemente por el hecho de transmitir alegría, seguridad y confianza a quienes estaban del otro lado escuchándolo y mirándolo cada mediodía por televisión. Julián Villagrán, se desempeño en un programa radial con Agustín, lo recuerda de la siguiente manera haciendo llegar su cálido mensaje a nuestra redacción: “Muchas cosas se sabrán y se encontraran, muchas personas tendrán sus increíbles relatos y las miles de anécdotas que pasaron junto a él. Esto no es una quimera en mi mente ni tampoco algo efímero, tiene significado y por eso lo recuerdo con tanta claridad. Hay muchas cosas que podría enunciar, pero estos apólogos son los que más destaco.

Con Agustín, en los años 2012 y 2013, tuvimos la suerte de compartir un programa de radio aquí en Santa María: ‘La furia del rock’ en FM. MORENA, todos los domingos por la tarde. No recuerdo bien si él hizo algún programa antes o paralelo, pero ese fue uno de los grandes momentos que compartimos juntos y desde entonces siempre fuimos buscando enlaces para poder seguir con ello, porque lo que hacíamos nos gustaba a los dos y a la hora de hacerlo, siempre de la mejor manera. El programa La furia del rock comenzó mucho antes y Agustín se unió tiempo después. Nos conocíamos de niños y compartimos muchas cosas, andanzas y demás, pero era la primera vez que íbamos a compartir algo un poco más serio y en la que afianzaríamos nuestra amistad. De una juntada, una charla (de las miles que tuvimos) me preguntó sobre el programa que manejaba, me expresó su interés y su pasión por ello, entonces decidí invitarlo  a participar, y desde ese momento me acompañó hasta que culminó el programa. Si bien, Agustín no era el único que integraba el grupo, habían dos personas más muy queridas: Ayrton Nieva y Nahuel Lagoria y entre los cuatro llevamos a delante ese pequeño espacio que nos brindaba el Director General de Radio Morena, el Sr. Carlos Melik Mattar. Era serio en el tema, bastante extravagante, tenía muchas ideas, a pesar de que su fuerte no era el ‘rock’, se pudo acoplar de la mejor manera. Buscaba información, preparaba escritos para grandes fechas (todo un profesional), creo que ya estaba muy a la vista hacia donde se encaminaba su vida y nunca dejaba detalles ni cabos sueltos. Era atento con todos, aprendíamos mucho de él, de su gracia, su humildad y su sencillez. 

El programa dejó de hacerse a fines del año 2013. En el 2014 partíamos hacia la ciudad de San Miguel de Tucumán a hacer una nueva vida, una vida estudiantil en nuestras respectivas carreras. Agustín ya vivía en la ciudad, pero seguimos manteniendo el vínculo y contacto. A mí, particularmente me ayudó mucho, ser nuevo en la ciudad es encontrarse con muchas cosas que uno en el pueblo no ve (buenas y malas) y el con toda su predisposición me enseñó muchas cosas, no solo académicas sino también de la calle . No fui el único, muchos amigos y conocidos pasaron por algo así con él, de compartir una juntada, una salida, una comida, un partido de fútbol, un recital, una charla interminable y ¿los Bosteros? todo un ritual para ver al más grande, al amor de su vida Boca Juniors. Todo eso y muchas cosas más…

Hasta no hace mucho tiempo, en un encuentro que tuvimos en la ciudad de Tucumán nos pusimos a hablar y quedamos en volver en este verano 2019 con el programa “La furia del rock”, pero bueno, las cosas son así. Es increíble y de no creer la perdida de este gran amigo para todos”.  

Su ex colega, hace un paréntesis y finaliza recordando a Agustín de la mejor manera, contando una parte de su vida, un costado que no muchos supieron sobre él: “Hay algo quizás de lo que la gente no sabe o no recuerda. Años anteriores, en Santa María, también impactó muchísimo la muerte de tres adolescentes. Son esas cosas duras que uno recuerda y que perduran en las sienes de las personas que han tenido que sufrir también su partida. En estas pérdidas tan trágicas, Agustín Lagoria puso en campaña una agrupación llamada “FRAGUCA” junto con la ayuda de sus amigos Luis Maturano y Facundo Alberto Gutiérrez. Esta agrupación nació después de varias tragedias que golpearon mucho a la comunidad santamariana, sobre todo a los adolescentes. El significado del nombre ‘FRAGUCA’ es en honor a Franco Ayala, Agustín Amado y Camila Rueda. Se basaba en la ayuda a los jóvenes adolescentes, con actividades recreativas y charlas informativas y de auto-ayuda. Su lema era: “NUNCA ESTAS SOLO, SIEMPRE HAY ALGUIEN”. 

Creo, a mi parecer, fue una de las mejores iniciativas y una de las tantas cosas que resaltan de él. La empatía por la gente fue tan visible y resaltó por sobre todo en la personalidad del querido Agustín. 

Hoy él ya no está (físicamente), pero sigue estando presente en todos nosotros. Sería una lástima olvidar lo que hizo Agustín, olvidar a FRAGUCA, esta gran iniciativa que nos lleva a la consciencia colectiva, a abrir nuestras mentes, nuestra solidaridad, nuestra humildad y saber que hay personas que sufren pero que se les puede decir: ¡NO ESTAS SOLO!  

Agustín Lagoria siempre fue así, de una amistad sin medidas, de un amor sin convenio. 

Solo el tiempo sanará todos los corazones acribillados por la pérdida de esta gran persona, su familia, sus grandes amigos. Solo el tiempo curará esta herida y se lo recordará de la mejor manera, sin tristezas. 

AGUSTÍN…  ¡EL SANTO AMIGO, EL AMIGO SANTO!”.

Todos tenemos debilidades en nuestras vidas. En la de Agucho, sin dudas era el amor por su familia; los amaba profundamente y lo hacía notar cada vez que hablaba de ellos. En sus redes sociales, de vez en cuando subía fotos e historias juntos. Y es que claramente el amor de familia es algo único e irrompible, son lazos que por más que exista una distancia, siempre lo que mantendrá unido es el amor, un verdadero amor que jamás podría terminar. Otra faceta importante de su vida, y en la que estaba muy abocado últimamente, fue su pasión por el teatro, actividad que desarrollo en ambas provincias en las que alternaba sus estadías. La última obra en la que participó llevaba el popular título de “Esperando la Carroza”.

Desde Diario El Antigal quisimos recordar al colega Agustín Nicolás Lagoria Luna de la mejor manera; sin necesidad de mediatizar una tragedia, en el mal sentido, ni hacer morbo con su partida como suelen acostumbrar los medios de comunicación a quienes llamamos a solidarizarse ante este y tantos otros casos. Por ello y porque creemos que la mejor manera de recordar a un grande de la locución y principalmente a una gran persona tanto en Santa María como en Tucumán es a través de la autenticidad y la sencillez de un sentido homenaje desde nuestro diario que no hubiese sido posible sin la ayuda de sus amigos.

Por último, agradecer profundamente a su hermana Natalia, quien se mostró a disposición de nosotros abriéndonos su corazón pese a este difícil momento; a su vez hacemos llegar un gran abrazo al resto de su familia, a sus padres Hernán y Cristina, y a su hermana menor Vicky.

Allá oíste a los ángeles

Pronunciar tu nombre,

Acá la canción que habla de vos.

Nadie sabe por qué pero un día en la vida

Todos tienen que partir,

Aunque nadie sabe hacia dónde,

Aunque nadie quiera dejarte ir.

Siempre habrá pintada una bandera

Con los colores que hiciste vivir,

Y así sabrá el coro del cielo

Que de los nuestros se fue el más bueno,

Y acá cantan tu canción […] (La Renga)

Te fuiste lejos, mi viejo amigo,

¿Ahora a quién consejos voy a pedir?

A esta parodia le falta un mimo

Y del libreto vas a salir.

Acá en la calle está tu teatro

Y el primer acto vas a morir.

Para ser todos y de todo un poco,

Para que llore o me hagas reír.

Si de la sombra nacen los soles,

Aún quedan noches que amanecer.

Pero me falta esta madrugada,

Mi viejo amigo, que me aconsejes […] (La Renga).

¡Hasta siempre Agustín!