El evento comenzó en la segunda mitad de la década de 1960. Eran los tiempos de una Santa María desbordada de música, canto, poesía y danza.

banderin de la primera edicion del festival - www.festivaldeyokavil.org
banderin de la primera edicion del festival – www.festivaldeyokavil.org

A comienzos del siglo XX, los hermanos Acosta Villafañe habían contribuido a difundir desde Buenos Aires al resto del país, las costumbres del hombre de las montañas, el canto original vallisto y la danza sentimental del norte. Éstos grandes trovadores telúricos santamarianos fueron continuados por un racimo infinito de cantores, músicos y bailarines, embajadores enamorados de su tierra.

La convocante de los primeros festivales fue la Virgen Patrona, quien a modo de apertura, con gran respeto era paseada por el escenario, acompañada del canto del coro de la Iglesia; el noble anfitrión fue el mítico algarrobo de la Escuela Normal, testigo de cantos, melodías, risas, llantos y enamoramientos. Bajo su sombra veraniega se afinaban instrumentos y voces, se deleitaba algún manjar del lugar, se organizaba el encuentro.

Era el año 1967, cuando el intendente Arturo Albarracín convoca a vecinos a formar parte de una Comisión para la realización de Festivales Folclóricos, en el marco de los festejos a la Patrona Nuestra Señora de la Candelaria, se conforma, así, la comisión permanente, presidida por Celestino Manuel Amado, como vicepresidente Mauro Benjamín Faciano y Secretario Miguel Ángel Ibañez.

Se escuchan diversos pareceres tendientes a dar un nombre al festival. Luego de muchas consultas, se establece en forma definitiva FESTIVAL FOLCLÓRICO SANTA MARÍA LA REINA DEL YOKAVIL, alegando que Santa María se erige dentro del valle como la reina, por su mayor potencial económico, social y cultural, sin dejar de lado los orígenes identificados con un pueblo fuerte, valeroso y de trabajo.

grupos folcloricos del festival del yokavil de las primeras ediciones - predio escuela abel acosta
grupos folcloricos decada 1970 – predio escuela abel acosta

El primer festival se realiza con una duración de tres noches festivaleras, el lugar del encuentro fue una pequeña cancha de deportes de la Escuela Normal, siendo las aulas los camarines de renombrados artistas, el imponente algarrobo el caballeroso casero y los bancos de los estudiantes el más cómodo asiento con pupitre incluido para algún vasito de vino o alguna empanadita frita.

Desde el primero de los festivales, es preciso como un acto de justicia reconocer y destacar la total e incondicional colaboración de Tela Tapia, Martín Gil Saavedra, Manuel Roncedo, Roberto Mattar, Gerardo Quiroz e Hilda Fanny Aguirre. Se incorporan en el segundo festival Pedro Nolasco Ayala, Dardo Octavio Ferreira y Amado Yapura.

El célebre padrino de los años del nacimiento del festival fue el canta –autor Hernán Figueroa Reyes.

Durante los primeros años de la década del 90 el ámbito del Festival fue el Club Calchaquí, un enorme espacio rodeado de ranchos que convocaba a familias enteras a disfrutar de las noches festivaleras. Terminando la década, al organizarse y concretarse el Complejo Turístico Margarita Palacios, con su Camping, oficinas del Mirador, anfiteatro, escenario, camarines y salas de prensa para los artistas, el Festival se trasladó definitivamente al mencionado predio.

En la actualidad la fiesta sigue siendo promovida por la Municipalidad de Santa María y organizada por la Comisión Permanente, destacando la constante colaboración de todo un pueblo en cada edición. En el año 2016 el Festival fue declarado Fiesta Nacional.

Desde hace cuarenta años, el pueblo alegre de Yokavil, en el mes de la Virgen de la Candelaria, de la lluvia y la abundancia, canta a viva voz “Santa María de Yokavil” “Reina Calchaquina” y “Recuerdo de mis valles” tres himnos de un pueblo amante de sus orígenes.