Por Francisco Utimpa.

El lanzamiento de la línea interna, que conduce el ex intendente y actual diputado provincial Jorge Andersch, en el Partido Justicialista de Santa María, viene a representar el descontento de algunos militantes con el intendente Juan Pablo Sánchez y a confirmar la ruptura definitiva con quien fuera su delfín en las elecciones de 2015.

punto ebullicion pj santa maria
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Hasta el momento son tres los sectores del PJ que calientan motores para afrontar las PASO en agosto: El kirchnerismo, al que se sumó el massista Jorge Lagoria, representado por el ministro de producción de la provincia Raúl Chico, el sector del actual intendente Juan Pablo Sánchez que aglutina al peronismo progresista y un amplio apoyo de independientes, y la línea que encabeza el diputado Andersch con el reagrupamiento de su equipo de ex funcionarios, militantes leales y el Frente Grande. Con esta nueva configuración se prepara el peronismo para las elecciones y, con el flamante lanzamiento de la línea de Andersch, se avizora una campaña política que podría estar muy cerca tocar el punto de ebullición con un convulsionado cierre de lista y campaña política.

En la reunión organizada en sede del PJ a finales de la semana pasada, para ratificar el regreso a la escena político-partidaria de Jorge Andersch, quedó en claro que, además de los lazos amistad y compañerismo que cultivaron en 8 años de gestión al frente del municipio, al sector del ex intendente lo une únicamente la antipatía por el actual intendente Sánchez. Lejos de poner sobre la mesa ideas o proyectos superadores para la consideración de la sociedad en las elecciones, y que se transformen en la causa de unidad y alternativa, la mayoria de los discursos vertidos en el acto de Andersch apuntaron contra Juan Pablo Sánchez, invocando la no pertenencia del su gabinete al ADN justicialista. Simplemente de ese pensamiento y sentimiento puede nacer una nueva línea en un partido político. Sin embargo detrás de los mismos se esconden otros más profundos.

No se trata aquí de imaginar una vida política de la que estén ausentes las vanidades y las mezquindades, que embargan al sector de Andersch: ninguna actividad humana puede conseguir tal cosa. Los partidos y movimientos políticos son articulaciones entre causas colectivas y carreras personales; son formas institucionales surgidas de fenómenos históricos y sociales que han adquirido determinada potencia colectiva. El gobierno de Sánchez combina ambas, tiene una causa colectiva potenciada y compartida por gran parte de la ciudadanía: el crecimiento de Santa María – que en el corto transcurso de su gobierno puede evidenciarse –, y la carrera personal de un joven santamariano que se preparó para guiar los destinos de los santamarianos sobre la base de lineamientos peronistas, y forma cuadros políticos-técnicos para que lo acompañen.

Ahora bien, la perdurabilidad y equilibrio del partido o línea interna exige que ambos conceptos se mantengan vivos: sin causa colectiva, sin rumbo político claro, la línea interna deviene en una agencia de colocación en cargos públicos sin potencia transformadora. Cerrada a las carreras personales entonces se convierte en una secta de creyentes. Puede leerse, entonces, a donde se asientan las bases del lanzamiento de la línea política de Jorge Andersch.

* Francisco es Analista Politico.