Con una delegación que incluyó a dos categorías de futbolistas – la 2006 y 2007 -, 19 chicos, cuerpo técnico y padres que conformaron la hinchada,  la escuela modelo de Futbol “Los Diablitos Rojos” hizo su presentación por segundo año consecutivo en la “Cordoba Cup”. Es el Campeonato Nacional e Internacional de Fútbol Infantil y

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Juvenil de más jerarquía en la Provincia de Córdoba y en la República Argentina, por la calidad de los equipos participantes, y la organización puesta en escena.

Luego de obtener buenos resultados en la fase de grupos, lo que les permitió clasificar a los 4tos de final, ambas categorías no tuvieron un buen desempeño en las instancias definitorias, quedando relegados en la Copa de Oro y Plata. El bajo rendimiento no se debió a condiciones futbolísticas o físicas, sino más bien anímicas o psicológicas del equipo – los equipos rivales juegan muy bien el papel de intimidar a los adversarios que tienen en frente y usan el factor psicológico de su lado -. Por lo que los Diablitos sintieron el peso de jugar de visitantes y no pudieron hilvanar jugadas claras de gol o el tiki tiki al que están acostumbrados.

El DT José “Cata” Castillo resaltó la entrega total de los niños en cada partido y el buen juego desplegado, sin embargo, señaló “la difícil tarea de mantener el equilibrio emocional colectivo y que no se resienta el equipo, el desafío es trabajar arduamente en la templanza de los jugadores para sostener un rendimiento parejo y sobreponerse rápido a las adversidades o bajones naturales de los partidos. Quizás el hecho de salir a jugar poco a otros lugares influye cuando uno va a ciudades o campeonatos de alta competencia, y el contexto tiene un peso importante en la mente del jugador.

El equipo de la categoría 2007 se despertó en la final de la copa de bronce y le ganó 3 a 1 a Palestino de Chile, con dos goles de Leandro Aguirre y uno del chelito Delgado, demostrando el carácter que faltó en las instancias anteriores. De esta manera, pudo defender el titulo obtenido el año pasado y remarcar la vigencia de campeón ante un equipo internacional. La categoría 2006 no se quedó con las manos vacías y obtuvo la Copa Fair Play por el buen comportamiento en el campo de juego.

El balance de la participación en la Córdoba Cup no deja ser muy bueno porque a pesar de los resultados, la performance iguala a la del año anterior y le permiten al equipo adquirir mayor experiencia  para pulir las debilidades detectadas. José Castillo, quien es riguroso en la formación técnica y futbolística, no dejó pasar la ocasión para resaltar que “estas experiencias fortalecen mucho al equipo y al grupo de amigos que se genera, no olvidemos que son niños y siempre la felicidad y alegría de ellos es lo más importante. Atrás quedan los bajones, los iremos trabajando todo el año, para eso está la escuela de futbol: para formarnos. Lo más importante es que los niños, padres y la escuelita, somos un gran equipo”